¡Hago todo por ti! Íbamos a hacerlo, íbamos a hacer TODO lo que estuviese en nuestras manos, ¡¡¡eso hago!!! No sólo tú luchas; siento impotencia, rabia, desprecio, tristeza... y soledad, mucha soledad, siento que no te entiendo, siento que parece que sólo ves lo que tú haces ¿y yo?
Quieres libertad, pero si yo estoy tranquila tomándome después del curro, hago mal... Tú puedes hacerlo toda tu jornada, yo no.
Dios... ¿Qué hago? Esto me está partiendo el alma en dos...


0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada