En una de las leyendas, Becquer habla de un hombre que se enamora de un rayo de luna pensando que es el vestido de una hermosa dama fantasmal. Y hoy entiendo esa leyenda, ¿será mi amor como un rayo de luna que cuando lo toco o lo intento reforzar se vuelve irreal?
Cada vez que me acerco, me encuentro con el gélido toque del rayo de luna, espero que vuelva a brotar la calidez de un rayo de sol...
Espero volver a ser lo que eramos...


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