Ayer hablando con un amigo, le dije que estaba agudizando la vista, que estaba aprendiendo a ver, a mirar y a evaluar mis posibilidades.
Que me veía capaz de todo, que se que soy capaz de todo y que iba a hacerlo todo por mis metas, cosa que por fin empiezo a vislumbrar, para el lector interesado, carecía, y en parte carezco, de ellas.
Decía que por fin veía sentido a todo, y que veía el poder que tengo en las manos, lo que soy capaz de hacer, que en realidad es todo.
Le dije: "por fin tengo claro TODO, se qué voy a hacer, se cómo lo voy a hacer, y ahora que se todo, se que algo me falta".
No es menester que llore por lo perdido, es absurdo, no hay nada perdido, nunca se cerraron puertas de tal forma que jamás se volviesen a abrir, pero, tengo miedo, a haber tenido algo muy especial y a haber permitido que se transforme en la sombra de lo que fue...
Ahora veo el fin, la justificación y la meta, ahora tengo mi motivo para hacer las cosas: YO y mi futuro. Y es la mayor motivación que podía tener.
Y si, las heridas duelen, es una estupidez negarlo, pero nos caemos para levantarnos, y aunque me toque sola, será estupendo.
Por fin puedo respirar sola.


2 comentarios:
A veces me repito: soy un gigante y no puedo andar entre enanos, pues me harían tropezar.
Terapia mano de santo para los desencuentros...
Hola!
Me has dejado un comentario y he decidido escoger este post tan positivo y optimista (y sí, seguro que puedes con todo) para dejar constancia de mi presencia en tu blog y darte las gracias por tu comentario y por leerme.
No estoy acostumbrada a caras nuevas que no sean amigos a los que les he dicho "Eh, tengo un blog" jeje
Un saludo!!
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