sábado, 20 de septiembre de 2014

Dolor (antiguo)

 Quiero gritar hasta quedarme muda y arrancarme la piel a tiras. Quiero golpear mi pecho hasta que se rompa y dejar de sentir de una vez. Quiero extirpar esta rabia, esta pena, este dolor que me consume lentamente. Me siento sola, perdida, a oscuras. Me han dejado ciega y sorda.

 Quiero que me consuma el fuego que llevo dentro, quiero que evapore las lágrimas que bañan mi rostro, quiero oler mi carne quemada, quiero volverme yerma, quiero no estar viva, quiero que mi corazón no lata, que mi mente no sueñe, y que mi alma no vuele.

 Odio el silencio, el cambio, la alteración, odio ser cobarde y débil, odio no obtener respuestas de las preguntas que no quiero formular. Sólo siento presión en el pecho, mi corazón hace grandes esfuerzos por latir...

 Necesito acabar con todo, necesito aire, ¿por qué no puede ser? De pronto: silencio... silencio... de todo a poco, de mucho a nada... Me siento tan vacía de ti...

¿Qué ha pasado? ¿Qué he hecho?...
Es de noche, oigo los grillos como siempre. Adoro oír a los grillos.
Él duerme, con las peludas. Yo estoy en el salón, sintiendo el peso del cansancio en mis pies...


viernes, 13 de septiembre de 2013

En noches así

 Una brisa agradable se escurre entre las calles de mi ciudad, el cielo está claro, la luna enorme... Y me apetece volver a oirte, eran nuestras noches, después de escuchar jazz y disfrutar de la vista nocturna, deseaba pasear contigo de la mano por la calle. Lástima que nos separaban seiscientos y pico kilómetros...

 Lástima que hayas decidido irte... Hace un año que faltas en mi vida, y no sabes como se nota, Grillito mío, no sabes cuánto...

 Cada Septiembre nos llamábamos y nos preguntábamos que sería de nosotros este curso, y tú intentabas convencerme de que volviese a esa tierra milenaria, a tu lado, yo me reía y te decía que iría a verte (cosa que nunca hice, no me lo perdono) y a veces venías tú, y a veces acortábamos las distancias con pantallas y telecomunicaciones, y volvíamos a estar juntos, como cuando hacíamos una parada en gritar con los demás por nuestro futuro y me bebía mis primeras cervezas contigo.

 Tengo tantos recuerdos contigo... y tantos sin ti... Me hiciste sentir bien y mal a la vez, siempre estuviste a mi lado, incluso ahora, trece años depués, sigues estando conmigo, sé que estás conmigo, nunca me has dejado sin ti...

 No sabes como te necesito, hoy te necesito tanto... hacen tres años y un año, cuanto más vieja más cuentas y fechas a recordar... No pienso condenarte al recuerdo, nunca lo haré, sigues vivo en mi mente y corazón, aún tengo que contenerme para volver a llamarte, y escucharte llamándome "petarda" y hablar como siempre, y no terminar nunca. Hoy añoro nuestras charlas, las lecturas, las canciones, tu café, los primeros pasos en esa amistad única y especial que supimos criar... Aún guardo la pitufina, espero que tú guardases tu muñeco. Es tan difícil hacerse a la idea de un mundo sin ti, eres, has sido y serás mi mejor amigo, mi más preciado confidente y la persona que mejor me conocía.

 Te quiero Eusebio, eres el número 1.

 Espérame donde estés, pues un amigo como tú es algo digno de conservar.

lunes, 8 de octubre de 2012

Mi nuevo mundo

Cual fénix renazco, con nuevos sueños y metas...

Por fin soy feliz, tengo la bahía de compañía, mi gata que me sonrie cada día al despertar, y un amor que me hace ser feliz todos y cada uno de los segundos de mi vida. Aunque viene en gotitas, a pasitos, pero me hace feliz cada vez que entra por la puerta de nuestra casa, cada vez que hacemos un plan entre las 4 paredes que nos observan día tras día.

Ya sé que significa nosotros, sé que es nuestra vida, he aprendido muchas cosas nuevas contigo, ¡y las que me quedan, rubio! Aún nos quedan miles de millones de planes, y muchas horas, y mucha imaginación... Sabes que te adoro, y sé que tú a mí.

Gracias por haber estado todos estos años conmigo, y por dejarme enamorarme de ti, bebiendo ese dulce nectar de tus labios, y sobre todo gracias, por despertarte a mi lado y dormir abrazado a mi por las noches.

Te amo, Rubio.

martes, 2 de agosto de 2011

Renacer

Vuelven a mí hermosas palabras ya olvidadas... Recuerdos de viejos latidos que reviven lentamente, caricias del alma que saben a nuevas... Aliento en mis pulmones, alas en mis pies, sangre en mis venas... Y todo gracias a ti.

Le has dado motivos a mi sonrisa cuando menos tenía, me has dado aliento cuando mas lo necesitaba, y es tan maravilloso perderse en los rincones de tus ojos, que me quedaría allí vidas...

Gracias por renacer algo ya muerto, gracias por darle ritmo a mis latidos, gracias por todos tus besos, caricias y apoyo, gracias por ser tu, haber estado tantos años junto a mí y seguir a mi lado.

Gracias por amarme como yo te amo.

Gracias, de todo corazón.

miércoles, 20 de julio de 2011

Vacío

Rigoberto me mira con sus ojos vacíos, y es capaz de decírmelo todo, corro a sus brazos, para sentir algo de calor, pero él está relleno de algodón, es un peluche, y aunque intenta con todas sus fuerzas hacerme sentir bien, no hay peluche lo suficientemente grande para cubrir el hueco de mi corazón.

Lo siento, sabes que lo siento, sabes que me mata leer esas palabras, oírlas, sentirlas como se clavan en mi pecho mientras piden mi corazón palpitante; lo siento, siento haberte fallado, siento haber destrozado un plan tuyo, lo siento... lo siento con toda mi alma, lo siento...

Si pudiese hacer algo, lo haría, lo juro, vida mía, amor mío, lo siento, lo siento.

No me dejes fuera, no me dejes sin ti... por favor... te lo ruego... te lo suplico...

domingo, 5 de junio de 2011

Sé que tus ojos no quieren ver, tus oídos no quieren oír, tu piel no quiere sentir y tu mente, preferiría que no fuese así, pero te amo. Desde lo más hondo y profundo de mi ser, desde lo más suave y delicado de mi alma, desde lo más cálido y tierno de mi corazón, te amo.

Después de este tiempo, aún siento mariposas en el pecho cada vez que te veo, me derrito cuando me abrazas, me vuelvo pequeña cuando me besas. Soy capaz de recorrer ciudades y unir mundos por poder esconderme en el pliegue de tu cuello, y beberme tu aroma, y envejecer allí, alimentándome de dulces momentos de intimidad...

Tiemblo cada vez que pienso en ti, me contraigo, me expando, vuelo, corro, me arrastro, salto... Eres capaz de entregarme todas las emociones del mundo sin querer; gracias a ti he aprendido como se sienten muchas cosas, el sabor de muchos sentimientos: la paz de un abrazo, la pasión de un beso, el desbordante amor en una caricia, la complicidad en una mirada...

Te debo tanto y sólo tengo que pagar un precio, que no me pesa, que me gusta, que me encanta, que me hace ser distinta de los demás, porque sé lo que es amarte.

Espero, que algún día todo vuelva a ser como antes, espero que todo... Bueno, como ya te dije, si tiene que ser, será.

De todos modos, sólo quería decirte que te amo, que no he dejado de hacerlo ni un instante, y que eres la única persona en el mundo que es capaz de darme felicidad extrema con un gesto tan tonto como pellizcarme la punta de la nariz mientras "chillas" "botooooooon".

Te quiero, Jaime.